La pregunta por la esencia del arte o por la validez de la obra de arte ha recorrido acaloradas discusiones en los corredores de los teatros, en los salones de arte, en las aulas y en todos aquellos recónditos lugares donde un artista o simplemente alguien (que considerándose creativo) tuvo una intuición e intento comunicarla y un observador emitió una opinión -ya sea científica, ya sea afisionada.
A lo largo de la historia de la humanidad muchos artistas (o intentos o proyectos de artistas) han salido heridos profundamente por mostrar su sentimiento, su emoción, su etcétera, muchos han sido excluidos o caratulados de locos... Si entendemos que un ser humano se desnuda y abre su mundo a los otros cuando decide mostrar su obra; ya solo por este acto heróico deberíamos respetarlo. Criticar una obra humana implica entrar en el suelo sagrado de la otredad, quizá primero debamos contemplarla, quizá sólo debamos contemplarla. Por ello, invitamos a ingresar en el ajeno mundo de quienes deciden mostrar lo que necesitan comunicar desde su variada gama de colores, matices, vivencias... sin animarnos siquiera a comillar de obra artística a nuestras muestras, simplemente dejando que nuestras obras hablen por sí mismas(les hablen)
Juan Pablo Sabino
sábado, 25 de agosto de 2007
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
1 comentario:
Con respecto al breve escrito de Esteban Astorga en Arte Poética, creo que muchas veces nuestra envidiable "argentinidad al palo" toma una encarnizada postura frente a la invasión de la cultura yankee, sin demasiadas reflexiones. Bien, en mi opinión, el asunto es bastante complejo, baste aclarar que se absorbe cada vez más lo "peor" de la cultura norteamericana. Es muy preocupante la inculturación masiva que nuestra querida argentinidad sufre hoy en día. Ahora bien, convengamos en que los argentinos no somos niños, y que la estupidez observable en un argentino "medio" (¿es lícito el término?) no tiene nada que envidiar a la de un idiota americano (por cierto además de idiotas, en ese país hay brillantes intelectuales que luchan contra la política imperialista y genocida de su estado, por cierto comparable con la política vende patria y corrupta del estado argentino). En fin, la gente que mira Tinelli o Gran Hermano todos los días, ¿también es inocente de recibir flujos constantes de pelotudez? ¿El culpable es incierto?.
Saludos and good bye my darling argentinidad al palo!
Lucy in the sky with diamonds
Publicar un comentario