Exorto a leer esta reseña en la que Luis Espinosa nos invita a asomarnos a un paraje provisorio de su andar como docente. en particular con este grupo de alumnos. Esta reseña seguramente sea una meta que disparará nuevas metas. Pero previa a esta meta ocurrió un camino que Luis eligió transitar con otros saliendo del individualismo y la fragmentación que hoy ocupan casi como visitantes nuestras vidas. Me gusta ver como un docente deja lugar a la palabra de sus alumnos (tengamos en cuenta la íntima y extraña relación que guarda el docente con la palabra) y decide comunicarla. Otra cuestión, quizás la fundamental, es notar que adolescentes de 15 y 16 años -a los que solemos ubicar en los lugares de la perdición- puedan experimentar, sentir, criticar y expresar todo ello acerca de cuestiones no-comunes en el consumo de la juventud actual. Es una caricia y una esperanza. Como adultos deberíamos preguntarnos qué le estamos dando a nuestros jovenes para que consuman y ocupen su tiempo, ya que tal vez no sean ellos los responsables primeros de su supuesta perdición. Gracias Luis por enseñarnos que con dos ojos y una razón invitada a reflexionar se puede apreciar lo más sencillo y complicado, lo más profundo y superficial, la belleza de una obra, de una interpretación, de una foto humana. Después vendrán las acumulaciones de saber específico.
Juan Pablo Sabino
ver: http://www.citerea.com.ar/artepoetica/Espinosa_5.pdf
miércoles, 15 de agosto de 2007
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3 comentarios:
Alguien dijo alguna vez que el arte es una porción del universo vista a la luz de un temperamento. Habrá que aprender de la mirada de los otros para cambiar algo. El arte puede ser, entonces, la puerta.
Luis:
Las apreciaciones de tus alumnos me sorprenden, puesto que actualmente uno si le pregunta a un chico sobre determinadas obras, pareciera que no te entienden. Pero después de leer lo que mandaste habría que pensar un poco antes de juzgar. Me parecen de una madurez increíble, sobre todo la forma de asociar el presente y el pasado.
Por otra parte recién leí lo tuyo sobre la muestra de Antonio Seguí. Confieso que antes no me gustaba, pero ahora después de esto, creo que lo miraré con más cariño.
Después sigo con lo demás.
Muy original lo del Museo José Hernández con las texturas,textiles,texto..., realmente original, lo del tejido de papeles.
Bueno te doy gracias por todo,
Hilda
Me quedé admirada por las reflexiones de los chicos del colegio Lourdes a partir de la exposición fotográfica de Calviño. La luz fugaz de sus ideas en encuentro con las imágenes probablemente superen en intensidad a muchas críticas profesionales.
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